Si por algo se caracterizan los reptiles es por su constante contacto con el suelo por lo que el sustrato será una de las partes más importantes del terrario. A los reptiles hay que proporcionarles un sustrato limpio que imite su entorno natural para que su vida en cautividad sea lo más cómoda e higiénica posible. Este sustrato será diferente según la época reproductiva en la que se encuentren.

Un sustrato inadecuado puede perjudicar seriamente la salud de nuestro reptil. Por ejemplo, deberemos evitar sustratos de turba en animales desérticos o gravilla cuando tenemos crías de serpiente. Cada reptil tendría que tener un tipo diferente de sustrato según sus hábitos.


En términos generales, podemos establecer los sustratos indicados para cada tipo de reptil:

  • Para reptiles neonatos: papel o césped artificial.
  • Para reptiles tropicales húmedos: turba, corteza de pino y fibra de coco.
  • Para reptiles de clima desértico: mezclaremos grava, tierra limpia y piedras.
  • Para serpientes: corteza o papel.

Según la época reproductiva podremos utilizar un tipo de sustratos ú otros. Conviene conocer las propiedades de cada tipo de sustrato para poder elegir el sustrato ideal para nuestro terrario acorde a la fase de desarrollo de nuestro reptil.  En el mercado podemos encontrar los siguientes:


El sustrato de vermiculita está formado a base de un mineral de la familia de la mica, y es el sustrato ideal para la puesta e incubación de huevos de reptiles ya que es un buen aislante del calor y absorbe muy bien la humedad alejándola el huevo a la vez que favorece la humedad alta en el ambiente. La vermiculita se expande con el calor por lo que aumenta de 8 a 20 veces su volumen evitando la compactación del suelo, favoreciendo su drenaje.


El sustrato de turba para reptiles destaca por la alta capacidad de absorción y retención de líquidos. Aumenta la humedad relativa del terrario por lo que es ideal para reptiles con requerimientos altos de humedad, como reptiles tropicales o anfibios. Hay que asegurarse de ventilar correctamente los terrarios que tengan turba y evitar que lleven añadidas sustancias químicas, lo que comprometería su salud y la de su progenie en el caso de estar en fase reproductiva o de cría.


Deberemos evitar el sustrato de arena por la problemática que deriva de la ingestión accidental. La arena es un sustrato muy abrasivo y produce grandes daños en las mucosas de ojos y cloaca de estos animales. Únicamente lo recomendaríamos en especies de reptiles que viven enterrados en las arenas desérticas y sólo en el caso de ser arenas naturales, previamente seleccionadas y libres de impurezas. Además deberá estar desprovista de parásitos y otros organismos nocivos.


Hay un tipo de arena, la arena cálcica, que no es tóxica ni peligrosa, por lo que puede ser ingerida por los reptiles. Están enriquecidas con calcio y podemos encontrarlas de diferentes colores, lo que hace de este tipo de sustrato un lecho muy estético y decorativo.


El papel de periódico o papel de cocina es un sustrato económico y adecuado para todo tipo de terrarios para reptiles ya que es fácil de limpiar y mantiene la higiene correcta de nuestras mascotas, ideal para serpientes y lagartos. Estéticamente no es muy vistoso ni se asemeja al hábitat natural de nuestros reptiles, pero es muy atractivo para las estancias cortas como cuarentenas o sustituciones temporales de terrarios. Es ideal para serpientes de gran tamaño en las que hay que sustituir con gran frecuencia el sustrato.


El sustrato de fibra de coco es uno de los sustratos para terrarios de reptiles más conocidos ya que, además de ser muy económico, es tolerado muy bien por una gran variedad de especies.


El sustrato de cortezas está hecho a base de cortezas partidas de árboles, tratadas con sustancias anti fúngicas y anti bacterianas, y es frecuentemente utilizado en terrarios de reptiles tropicales húmedos. Las cortezas retienen muy bien la humedad manteniendo el terrario en óptimas condiciones. El único inconveniente sería que hay que desinfectarlo de vez en cuando para evitar que se infecte por bacterias, hongos y otros insectos; Se puede utilizar también en los terrarios un sustrato de hojarasca, evitando el eucalipto y las coníferas, usando hojas de árboles ya que facilitan la retención de humedad además de proporcionarles escondites mejorando así su calidad de vida.


Si tienes reptiles de gran tamaño, el sustrato ideal es el de grava. Es fácil de limpiar y no suelta polvo. Se debería evitar en las iguanas, uromastix o tejús porque suelen ingerirlas frecuentemente afectando seriamente a su salud. Es ideal para acuaterrarios o acuarios para tortugas ya que no ensucian el medio.


El sustrato de musgo es adecuado para terrarios tropicales o de bosque. Estéticamente quedan muy ornamentados y vistosos, al recrear perfectamente el hábitat natural.


También se puede utilizar césped artificial que, aunque no es absorbente, destaca por su fácil limpieza. Este césped le viene muy bien a las crías y neonatos de tortugas y serpientes pequeñas, ya que les facilita el movimiento sin dañarles.

¿Cuál es tu experiencia con los sustratos para terrarios de reptiles? ¿Cuál te ha venido mejor? ¿Qué sustrato evitarías? Nos encantará conocer tu opinión. Además, si quieres algún otro consejo puedes venir a vernos a Mascotalandia Aljarafe, en Sevilla, y te asesoraremos sobre otros aspectos a tener en cuenta para el cuidado y bienestar de tus reptiles.