La higiene de nuestro acuario es un punto clave a la hora de mantener el agua limpia para que nuestros peces estén sanos y nuestro acuario permanezca libre de algas nocivas. El filtro es un elemento fundamental para tener estas condiciones controladas,  pero…  ¿cómo limpiar el filtro del acuario para que funcione en óptimas condiciones?

Aprender a limpiar el filtro de tu acuario o pecera es importante a la hora de tener el agua purificada y bien oxigenada. Según el modelo de vuestro filtro, el agua realizará un tipo de circuito ú otro pero, por lo general, suele ser el siguiente: el agua siempre entra pasa por una esponja cuya finalidad es la de atrapar y retener las impurezas de mayor diámetro. Posteriormente, atraviesa una capa de carbón activado que es el que se encarga de eliminar las sustancias químicas contaminantes de menor tamaño, las que son invisibles al ojo humano. Después suelen encontrarse unas bolas de material poroso (cerámica) en las que están adheridas unas bacterias beneficiosas que se encargan de la filtración biológica. Tras este recorrido, el agua vuelve al acuario saliendo por un tubo que hace de cascada o chorro con el objetivo de formar corrientes de agua para los peces y generar burbujas para oxigenar el agua. Así se completa cada ciclo.

Hay que tener en cuenta que, cuando se incorporan medicamentos  en el acuario, durante todo el proceso que dura el tratamiento es necesario quitar el carbón del filtro ya que éste retiene las moléculas activas e impide que regresen al agua, evitando el efecto deseado del medicamento.


¿Qué signos me indican que debo limpiar el filtro de mi acuario? Si ves que ha disminuido el flujo del agua o que el agua está sucia, puede ser buen momento. Lo normal es una frecuencia de una vez al mes, pero cada acuario puede requerir un ritmo distinto según la cantidad de peces y plantas que tenga.

Lo más cómodo es preparar dos cubos de agua, uno vacío y otro con agua sin cloro. El uso de jabón, desinfectantes o detergentes está contraindicado ya que dejan muchos residuos en el agua, es tóxico para los peces  y afectan negativamente a las bacterias beneficiosas.

Es importante desconectar  el filtro y sacarlo del acuario con mucho cuidado para no mojar el cable. Lo primero que hay que hacer es dejar que el filtro suelte toda el agua dentro del cubo. Utilizando siempre agua del acuario en el cubo del filtro, limpiamos la primera carga que es el perlón. Una vez en el cubo hay que sacar el cesto de las cargas. Este suele estar bastante sucio por lo que a veces suele costar limpiar esta primera capa. Los canutillos se limpian por fricción, aclarándolos posteriormente con abundantemente agua.

La esponja gruesa es la que más se ensucia de todas las cargas ya que es la que ha absorbido toda la suciedad de mayor tamaño. Lo normal es que suelte bastantes deshechos. En este paso el agua suele estar más sucia. En el caso de las esponjas reutilizables, hay que sacarla y lavarla con abundante agua sin cloro, previamente separada del acuario.

El recipiente del filtro es lo que llamamos “caja del filtro” y ha de limpiarse de la misma manera que la esponja antes de introducirla de nuevo,  cuidando de que no queden restos ni de residuos ni de algas que se han podido instaurar durante el proceso de filtrado del agua. La caja se desmonta y se limpia de forma que el agua de arrastre lo vertemos también sobre el agua sucia del cubo.

Es muy importante limpiar la hélice del motor cada vez que limpiamos el filtro ya que, si nó, se acabará atascando, tendrá menos potencia y producirá algunos ruidos. Para ello basta con darle varios pequeños enjuagues. Hay algunos tipos de filtros en los que no nos es fácil llegar al motor. Un truco muy útil es utilizar un bastoncillo para poder acceder a una mayor superficie del motor. También tenemos filtros de mayor calidad, como filtros exteriores, que tienen un motor y una hélice más grandes y potentes que no precisan de una limpieza tan frecuente ya que se ensucian más lentamente.

Si utilizas esponjas desechables, basta con colocar una esponja nueva. Si usas esponjas reutilizables, debes tener en cuenta que tienen una vida útil limitada y que, tras varios usos, deben ser reemplazadas por una esponja nueva. El carbón activado debe reemplazarse en cada limpieza ya que con el uso pierde eficacia y es un material que no se puede limpiar.

Una vez aclarados todos los elementos del filtro por separado, con agua del acuario, hay que terminar de enjuagar la cesta del filtro sin ser necesario limpiarlo en exceso. Basta con enjuagarla para que pueda albergar las bacterias. Únicamente en casos especiales, cuando el filtro se llena de trozos de conchas de caracol, algas o plantas, si habría que limpiarlo más a fondo.

Una vez listas todas las piezas, montamos el motor en el filtro y el resto de los elementos en el orden inverso al que comenzamos a desmontarlo. Las cargas deben ir siempre en su orden. Primero va la canastilla. En los filtros en los que el agua sale de abajo hacia arriba, ponemos primero los canutillos ya que son los que menos suciedad tienen y nunca tendrán la suficiente suciedad como para atascar el filtro y que se frene el agua. Después vendría la esponja ya que si la pusiéramos justo pegada a la parte inferior del filtro, éste se iría saturando por la gran cantidad de suciedad retenida. La última carga, la superior, es el perlón. Una vez encajado todo bien lo colocamos en el acuario con sus pestañas o ventosas para evitar problemas de anclaje.

La colocación del filtro será en línea recta o ligeramente inclinado hacia el agua del acuario por si se desborda para que el agua vaya al acuario. Antes de comprobar el funcionamiento del filtro hay que llenarlo de agua. Si nó podría estropearse ya que los filtros están pensados para trabajar con agua y no sin agua. Una vez enchufado el filtro, notaremos un sonido característico debido a que está cogiendo aire, pero se irá normalizando a medida que vaya funcionando y soltando todo el aire de dentro.

Ahora el agua saldrá más limpia y con más potencia que antes de haberlo limpiado. No olvides recargar el nivel del agua del acuario en el caso de que haya quedado un poco bajo.

Para cualquier duda acerca de la limpieza del filtro o del mantenimiento del acuario puedes dirigirte a nuestras tiendas de mascotas en Sevilla. El equipo de Mascotalandia Aljarafe, experto en cuidados animales, te asesorará sobre la mejor manera de mantener la salud de tus peces.


¿Qué son esas manchas verdes que aparecen en los cristales de nuestro acuario? Hoy hablamos de las algas que suelen aparecen en el acuario y la forma de evitar que sigan creciendo, ya que de lo contrario se convertirán en un problema para el mantenimiento de nuestros peces.

Las medidas más frecuentes para mantener limpio nuestro acuario van desde hacer cambios frecuentes del agua, introducir peces “chupones” comedores de algas o caracoles hasta utilizar productos anti algas o limpiar los cristales con un imán. Por desgracia estos sistemas no terminan de controlar bien el problema y lo único que conseguimos es retrasar el crecimiento de las algas.

Con la llegada de nuevos peces y plantas acuáticas es frecuente introducir nuevas esporas de algas al acuario. Estas nuevas proliferaciones empeoran la calidad del agua y es la principal causa de que su multiplicación sea cada vez más rápida y descontrolada. Entonces, ¿cómo evitar las algas en nuestro acuario?

Hay que tener claro que nuestro objetivo va a ser controlar el crecimiento de las algas del acuario y no eliminar las algas por completo.  Cuanto más controlados tengamos determinados parámetros del agua, mejor será nuestro control sobre el medio acuático ya que optimizaremos la relación correcta de nutrientes y el correcto desarrollo de las plantas del acuario.

Vamos a analizar con vosotros los diferentes parámetros que van a  influir en la aparición de algas.


Relación de nutrientes presentes en el agua.

Los valores bajos y constantes de nutrientes nos ayudan a mantener el acuario en buenas condiciones ya que, en el hábitat natural de los peces, estos nutrientes se encuentran muy diluidos y, por lo tanto, en concentraciones muy por debajo de las presentes en el acuario. Cuanto menor concentración de nutrientes tengamos y más constantes sean, mejor se encontrarán nuestras plantas.  Para ello debemos tener un número de peces pequeños y alimentarlos una vez al día.

La relación de nutrientes del agua del acuario debe ser adecuada y viene determinado por el equilibrio entre los nitratos (NO3) y los fosfatos (PO4), que normalmente suele ser de 10:1. Esta relación puede verse afectada por varios factores, de manera que cuando varía esta relación comienzan a proliferar las algas. El tipo de alga que aparezca en el acuario dependerá de qué valor tengamos alterado.


Desarrollo adecuado de las plantas acuáticas.

Si os fijáis, un acuario que tiene plantas sanas y bien desarrolladas apenas tiene algas. Esto quiere decir a que entre ellas existe una competencia por los nutrientes por lo que si se desarrolla una, no se desarrolla la otra. A las plantas no les gustan las altas concentraciones de nutrientes, por lo que si nos basamos en este aspecto y favorecemos el bienestar de nuestras plantas acuáticas, éstas al ser seres superiores, prevalecerán y dominarán el hábitat.

Para que las plantas crezcan de forma adecuada necesitan una buena concentración de CO2. El CO2  es un factor esencial en el desarrollo de la fotosíntesis y nos ayuda a bajar el ph, siendo además muy molesto para las algas. Cuando un acuario tiene bajo el CO2 es cuando suelen aparecer problemas de algas. Además, la cantidad de luz del acuario es importante para que las plantas puedas desarrollar sus funciones. Entre 5,5 w por litro de agua sería suficiente.

¿Qué algas son las más frecuentes en nuestro acuario?


Las algas más conocidas son las de punto verde. Podrás identificarles porque se localizan en los cristales del acuario y en la superficie de las hojas de las plantas. Suelen aparecer como un punteado de diferentes tamaños y son muy difíciles de quitar y controlar. Aparecen en desequilibrios de NO3/PO4, bien por un exceso de NO3  o por un defecto de PO4. ¿Cómo evitamos la aparición de algas punto verde sobre el cristal? Podemos cambiar, cada dos días, el 25% del agua para evitar cambios bruscos hasta disminuir los valores de NO3 añadiendo después de los cambios de agua, PO3.


Otras algas muy frecuente son las algas filamentosas verdes. Al contrario que las de punto verde, aparecen cuando el desequilibro NO3/PO4 está a favor del PO4 (desequilibrio a la derecha), bien por un exceso de fosfatos o un defecto de nitratos. Para controlar la proliferación de algas filamentosas realizaremos cambios de agua a fin de disminuir los fosfatos, siempre sifoneando la grava del acuario en cada cambio de agua y añadiendo posteriormente nitrato potásico al medio. Recomendamos no dar alimento a los peces rico en fosfatos sino suministrar alimento seco bajo en fosfatos una vez al día.


Las algas que aparecen en suspensión o flotando en la superficie del agua de nuestro acuario son las algas unicelulares y son las responsables del color verde del agua. Suelen aparecer por la luz solar, el exceso de nutrientes, la falta de plantas de crecimiento rápido o la aparición de amoniaco o sin ciclar. Al contrario que con las algas anteriores, los cambios continuos de agua ralentizan el ciclado y favorecen su proliferación.  ¿Cómo acabamos con las algas unicelulares? Un buen método, pero costoso, es filtrar el agua con filtros UV, pero existen otros métodos también eficaces como sería evitar la exposición solar durante 5 días tapando el acuario o usar ramas de sauce, ya que éste consume mucho más NH3 que las plantas acuáticas y, al tener ácido acetil salicílico, inhibe las algas unicelulares. Si introducimos plantas de crecimiento rápido favoreceremos la adsorción de nutrientes directamente sobre el agua, no de la graba como suelen hacer.


Las algas más difíciles de eliminar en el acuario son las algas rojas, que suelen ser de color negro o gris. Aparecen tanto en forma de césped de baja o mediana altura, como alga enredada o forma de pelo, debido a una ausencia de CO2, en aguas duras y alcalinas, por exceso de hierro, exceso(o en carencia) de fosfatos y por desequilibrios de Ca/Mg. ¿Cómo podemos eliminar las algas rojas del acuario? Lo más recomendado es realizar cambios de agua y añadir nitrato potásico (1g/200l), incrementar los niveles de CO2, incluso desinfectar las plantas afectadas con agua oxigenada sabiendo que no es nocivo para los peces a razón de 10 ml cada 100 l. También se pueden sacar las plantas, introducirlas en un cubo con abundante agua y añadir agua oxigenada removiendo durante 15 minutos para luego enjuagarlas bien.


Las algas menos peligrosas son las algas marrones. Se encuentran entre la grava y el cristal inferior, zona donde suele acumularse la materia orgánica en descomposición. Aparecen en los acuarios recién montados normalmente por una iluminación deficiente. ¿Cómo eliminamos las algas marrones?  Aumentar los niveles de luz del acuario con su posterior retirada manual, suele ser suficiente.

¿Cuál es tu experiencia en el mantenimiento del acuario? ¿Has logrado controlar las algas de forma adecuada? Si quieres que te asesoremos sobre el cuidado de los peces y el montaje de tu acuario te esperamos en Mascotalandia Aljarafe. Nuestro equipo de expertos está a tu disposición para resolver cualquier tipo de duda que tengas.