Primeros cuidados del cachorro

Los primeros cuidados de nuestro cachorro

Ya tenemos nombre y nuevo miembro en la familia. Y ahora… ¿Cuáles son los cuidados que necesita nuestro cachorro en los primeros días en casa?

Lo primero que hay que entender es que el cachorro recién llegado a casa acaba de salir de su ambiente natural. Para él todo lo que ha vivido hasta ahora es lo normal y ha de pasar una etapa de aclimatación para acostumbrarse a la vida de los humanos. La separación del cachorro de su madre y sus hermanos supone un gran cambio y le genera mucho estrés. Hay que comprender que este cachorro nunca ha estado separado de ellos y, su futuro hogar, ahora es un lugar hostil. Debe familiarizarse con nuestras costumbres, nuestros ruidos, los nuevos objetos que le rodean… Lo primero que tienes que tener es paciencia pero, sobre todo, mucha ilusión para que tu nuevo amigo se adapte a su nuevo hogar a su propio ritmo y sin problemas.

Nuestro cachorro va a crecer muy rápido, por lo que es imprescindible alimentarlos y educarlos correctamente desde el principio para que el perro se comporte bien y no tenga ningún tipo de alteración posterior en el desarrollo. Cada perrito demanda un tipo de cuidado diferente y sus requerimientos nutricionales pueden variar entre individuos. Para mantener a un animal sano, además de cuidar su alimentación y realizar ejercicio, es necesario aportarle los cuidados veterinarios necesarios durante toda su vida. Además, como animales sociales que son, es fundamental conocer cuál es el comportamiento normal del perro para que nos ayude a comprender mejor cómo socializar y educar correctamente al cachorro recién llegado.

Antes de que llegue el cachorro a casa es importante cuidar el transporte. El cachorro se sentirá durante el viaje más seguro si va a oscuras. Lo mejor es utilizar una caja de cartón o un transportín adecuado, tapado en la parte superior, con papeles u hojas de periódico en su interior. Unos agujeros en la caja serán suficientes para mantener la ventilación.

Debido a que el olfato es uno de los sentidos  más destacados de los cachorros, algo que ayuda a los perritos recién separados de su madre es colocarles una mantita que huela a ella para que le sea más familiar, en el caso de que venga directamente de un criadero familiar. Si tienes una cama para él o ella recién preparada te lo agradecerá ya que seguramente no se moverá de allí durante las primeras horas o días. Si esto ocurre no te preocupes. Es normal.

Desde el primer momento tu cachorro debe tener su propia cama, algo que ya lo identifique como propio y que le ayude a definir y delimitar su propio espacio. La cama debería ser blanda, incluso de plástico o de cartón, ya que los cachorros lo muerden todo. No puede faltar una manta lavable o papel de periódico que sea fácilmente repuesto. Os recomendamos alejar la cama del animal de zonas húmedas y asegurarse de que no recibe ninguna corriente de aire. Estos primeros días el cachorro podrá tener las defensas bajas debido al estrés causado por el transporte y por la separación de la familia. Cualquier cambio, por poco importante que parezca, podría afectarle. Es bueno levantar la cama del suelo con revistas ú otra manta para protegerles del frio del suelo y de las corrientes de aire fría.

Algo que funciona muy bien contra el estrés de los primeros días es colocarles debajo de su manta un reloj al que se le escuche el sonido del segundero. El tic tac del reloj les recordará al corazón de su madre y les tranquilizará sobe todo durante la noche.

Aunque los primeros días se muestre tímido, va a intentar morderlo todo. Es bueno que alejéis de su alcance vuestras zapatillas y otros objetos que puedan ser utilizados como juguete o resultar especialmente peligrosos para él, como objetos punzantes.  Por el contrario, ofrécele juguetes que sean seguros  para jugar con ellos y asegúrate de que siempre estén a su alcance.

Es normal que las primeras noches nuestro cachorro llore porque se acuerda de su madre y sus hermanos. Lo mejor para tranquilizarlos es permanecer a su lado pero sabiendo dosificar nuestra presencia ya que si acudimos cada vez que el cachorro llora, no lo estaremos educando bien y siempre que demande nuestra presencia se echará a llorar. Esto es bueno tenerlo en cuenta ya que, si no actuamos correctamente desde el principio, nuestro cachorro recién llegado a casa desarrollará una dependencia hacia nosotros y, cuando sea mayor, sufrirá “estrés por separación”, lo que derivará en ansiedad, ladridos, rotura de objetos de la casa, etc…

No os preocupéis si el cachorro tarda unos días en adaptarse. Tiene que acostumbrarse a su nuevo mundo, al mundo de los humanos. Si respetamos unas pautas y unas rutinas, el perrito pronto aprenderá las nuevas normas de la manada y que, cuando llega la noche,  hay que dormir.

Un cachorro tiene unas necesidades nutritivas especiales y muy diferentes al perro adulto. Lo ideal es que, una vez ha sido destetado, comience a tomar pienso para cachorros. En el mercado hay una amplia gama de productos acorde a las distintas necesidades de los cachorros según peso y raza. No le des nada que no sea su pienso. En un futuro lo agradecerás. Un perro que solo come su comida aprende a respetar los horarios de comida de sus dueños y la alimentación de éstos. Si desde el principio le das a tu perro todo tipo de comida, tendrás que saber que va a estar continuamente pidiéndote alimento y no va a dejar de buscarlo por todas partes. La ventaja de ser estricto con la alimentación de tu cachorro es que te aseguras que está correctamente alimentado y que estará fuerte y sano sin tener que preocuparte de darle nada más. Los piensos con formulación veterinaria aseguran que el cachorro goza de buena salud y  evita problemas debidos a una sobre alimentación; El agua nunca debe faltar en el cuenco de un perro y siempre debe tenerlo “ad libitum”, es decir, a voluntad. Así nos aseguraremos de que nuestro cachorro no está débil ni deshidratado.

A partir de los 2-3 meses de edad el cachorro debe estar correctamente desparasitado y vacunado, por lo que siempre os animamos a acudir al veterinario desde los primeros días. Recuerda que el perro ya es parte de la familia, por lo que es muy importante que tenga su control sanitario para que no coja enfermedades ni transmitírselas nosotros a ellos (que es lo más frecuente).

Como veis, no hay por qué asustarse con la llegada del nuevo perro a la familia. A partir de ahora os quedan muy buenos momentos por vivir juntos. Educarlo en positivo y prestarle toda la atención que podáis darle será más que suficiente para que vuestro camino juntos sea inolvidable.

Si tenéis alguna duda o pregunta os invitamos a venir a vernos a nuestra tienda de animales Mascotalandia Aljarafe, en Sevilla. Nuestro equipo siempre está a vuestra entera disposición para ayudaros y aconsejaros sobre qué es lo mejor para el bienestar de vuestra mascota.

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