La alimentación del roedor

Alimentación y necesidades nutricionales de los roedores

¿Eres un apasionado de los roedores? ¿Acabas de adquirir un pequeño mamífero como mascota? Si tienes un ratón, un hámster, cobayas, ardillas, lirones o un jerbo… ya habrás indagado sobre su comportamiento, elegido un espacio o jaula como habitáculo y ahora estarás pensando en cuál es la alimentación más adecuada para el roedor.

Seguramente te ha llamado la atención por qué los roedores comen “a dos carrillos”. La causa son unas pequeñas bolsas (abazones) situadas en cada una de sus mejillas que les sirve para guardar comida a fin de llevarla hasta donde tienen su despensa y sobrellevar así los periodos de escasez o sobrevivir al invierno.

Las necesidades nutricionales de los roedores  van a depender de su peso vivo, del metabolismo y de la fase de crecimiento en la que se encuentre. En los primeros días de vida su madre les da de mamar pero, como norma general, a la semana ya la madre les acerca alimento sólido. Estos primeros días es aconsejable aportarles abundante comida y que ésta sea de calidad.  Actualmente los alimentos envasados y preparados con formulaciones específicas aseguran que la alimentación de nuestros roedores es la correcta para mantenerles en un estado óptimo de salud y con todas las necesidades cubiertas.

Podemos dividir la alimentación del roedor en dos categorías: dieta verde y dieta seca. Cuanto más seca es la dieta, mayor complemento de agua fresca debemos aportar.  Aproximadamente, por 35 g de alimento, una cobaya necesitará unos 15 cc de agua fresca y limpia. Ambas dietas son buenas y la elección de una ú otra dependerá del tipo de hábitat que tenga nuestra mascota, de los cuidados que nosotros podamos proporcionarles y de la facilidad de acceso para incorporar unos ú otros alimentos.


La dieta seca para roedores suele presentarse como preparados de frutos secos, granos, semillas y pienso compuesto en forma de gránulos, cilindros o pellets. Normalmente está complementada con vitaminas  A, D, E y B2 y sales minerales como magnesio, cobre, cloruro de sodio, sales fosfóricas y cálcica Por lo general suelen incorporar harinas de cereales (hidratos de carbono), semillas oleaginosas (grasa)  y harinas de carne o pescado (proteínas).


Si se opta por la dieta verde para roedores siempre ha de ser fresca y abundante, disminuyendo los requerimientos de agua del roedor ya que gran parte del agua lo están incorporando con la verdura. Este tipo de dieta verde siempre ofrece una mejor calidad de vida al animal ya que aporta de forma natural y directa vitaminas y sales minerales. El inconveniente de la dieta verde para roedores  es que hay que realizar una limpieza diaria del alimento para evitar contaminaciones bacterianas y aparición de hongos saprofitos, además de que no podremos medir exactamente los nutrientes que incorpora a su metabolismo.


Según el tipo de roedor podemos hablar de unas apetencias u otras. Hay que tener en cuenta que los dientes de los roedores son de crecimiento continuo. El heno siempre garantiza el correcto desgaste de los dientes importante a la hora de evitar problemas que comprometan su salud.


¿Qué alimentos son más adecuados para los roedores?

Si tienes un hámster como mascota te interesará saber que las verduras más recomendadas son las espinacas, canónigos, acelgas, calabacines, escarolas, pimientos, guisantes,  hojas de zanahoria… y que debes evitar aquella fruta alta en calorías como las uvas o los plátanos. Al ser omnívoros necesitarán también alguna fuente de proteína animal.

La base de la alimentación de las chinchillas debe ser el heno ya que estos roedores tienen un estómago muy delicado y necesitan un buen aporte de fibra para mantener su aparato digestivo y su metabolismo en condiciones óptimas. Los henos más aconsejables para las chinchillas son los de alfalfa o fleo, y el pienso deberá contener al menos un 20% de fibra. Es necesario suplementar cada día su dieta con verduras de hoja verde y, de forma esporádica, algo de fruta y flores secas.

Las cobayas tienen un estómago y un intestino delicado por lo que su alimentación deberá ser a base de heno pero con una mayor exigencia (alrededor del 70%) ya que es más importante y necesario para garantizar sus funciones vitales. Se recomienda aportar dos veces al día verdura, fruta y un pienso que contenga al menos un 20% de fibra, 3% de grasa y 15% de proteína, vigilando el consumo total para evitar que engorden en exceso.

Los ratones son unos roedores con pocas exigencias de alimentación. Les va muy bien para su metabolismo y salud las verduras, la leche y el queso, sin olvidar que el pienso es un elemento clave para su desarrollo. El único cuidado que debemos tener es evitar el pienso que tiene semillas; Aunque es poco frecuente, las ratas son excelentes mascotas. Inteligentes y sociables, estos animales aprenden muy rápido y son muy obedientes. Existen piensos especiales para ratas que contienen cereales y semillas. También comen frutas,  verduras y, en menor medida, proteínas.

Si tienes una ardilla como mascota sabrás que el pienso es clave en su alimentación. ¿Sabías que les encanta el yogur y el queso fresco? Además es una excelente fuente extra de calcio, muy beneficiosa para ellas. Se aconseja aportar en pequeñas cantidades otros alimentos como la fruta, la verdura y la proteína animal que podemos encontrar en insectos o en el  huevo cocido.

El pienso es el alimento más importante para los jerbos, siempre a base de cereales y semillas. Les encantan las semillas, las hierbas y algunos insectos. De vez en cuando le puedes incorporar frutas y verduras, pero siempre en menor proporción que a los otros roedores.

Ahora ya estáis preparados y preparadas para alimentar correctamente a vuestro amigo roedor. ¿Cuál es el alimento preferido del tuyo? Te animamos a que compartas con nosotros tu experiencia y los gustos de tu pequeña mascota. Todos aprendemos cada día de las nuevas costumbres de estos animales.

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