Si por algo se caracterizan los reptiles es por su constante contacto con el suelo por lo que el sustrato será una de las partes más importantes del terrario. A los reptiles hay que proporcionarles un sustrato limpio que imite su entorno natural para que su vida en cautividad sea lo más cómoda e higiénica posible. Este sustrato será diferente según la época reproductiva en la que se encuentren.

Un sustrato inadecuado puede perjudicar seriamente la salud de nuestro reptil. Por ejemplo, deberemos evitar sustratos de turba en animales desérticos o gravilla cuando tenemos crías de serpiente. Cada reptil tendría que tener un tipo diferente de sustrato según sus hábitos.


En términos generales, podemos establecer los sustratos indicados para cada tipo de reptil:

  • Para reptiles neonatos: papel o césped artificial.
  • Para reptiles tropicales húmedos: turba, corteza de pino y fibra de coco.
  • Para reptiles de clima desértico: mezclaremos grava, tierra limpia y piedras.
  • Para serpientes: corteza o papel.

Según la época reproductiva podremos utilizar un tipo de sustratos ú otros. Conviene conocer las propiedades de cada tipo de sustrato para poder elegir el sustrato ideal para nuestro terrario acorde a la fase de desarrollo de nuestro reptil.  En el mercado podemos encontrar los siguientes:


El sustrato de vermiculita está formado a base de un mineral de la familia de la mica, y es el sustrato ideal para la puesta e incubación de huevos de reptiles ya que es un buen aislante del calor y absorbe muy bien la humedad alejándola el huevo a la vez que favorece la humedad alta en el ambiente. La vermiculita se expande con el calor por lo que aumenta de 8 a 20 veces su volumen evitando la compactación del suelo, favoreciendo su drenaje.


El sustrato de turba para reptiles destaca por la alta capacidad de absorción y retención de líquidos. Aumenta la humedad relativa del terrario por lo que es ideal para reptiles con requerimientos altos de humedad, como reptiles tropicales o anfibios. Hay que asegurarse de ventilar correctamente los terrarios que tengan turba y evitar que lleven añadidas sustancias químicas, lo que comprometería su salud y la de su progenie en el caso de estar en fase reproductiva o de cría.


Deberemos evitar el sustrato de arena por la problemática que deriva de la ingestión accidental. La arena es un sustrato muy abrasivo y produce grandes daños en las mucosas de ojos y cloaca de estos animales. Únicamente lo recomendaríamos en especies de reptiles que viven enterrados en las arenas desérticas y sólo en el caso de ser arenas naturales, previamente seleccionadas y libres de impurezas. Además deberá estar desprovista de parásitos y otros organismos nocivos.


Hay un tipo de arena, la arena cálcica, que no es tóxica ni peligrosa, por lo que puede ser ingerida por los reptiles. Están enriquecidas con calcio y podemos encontrarlas de diferentes colores, lo que hace de este tipo de sustrato un lecho muy estético y decorativo.


El papel de periódico o papel de cocina es un sustrato económico y adecuado para todo tipo de terrarios para reptiles ya que es fácil de limpiar y mantiene la higiene correcta de nuestras mascotas, ideal para serpientes y lagartos. Estéticamente no es muy vistoso ni se asemeja al hábitat natural de nuestros reptiles, pero es muy atractivo para las estancias cortas como cuarentenas o sustituciones temporales de terrarios. Es ideal para serpientes de gran tamaño en las que hay que sustituir con gran frecuencia el sustrato.


El sustrato de fibra de coco es uno de los sustratos para terrarios de reptiles más conocidos ya que, además de ser muy económico, es tolerado muy bien por una gran variedad de especies.


El sustrato de cortezas está hecho a base de cortezas partidas de árboles, tratadas con sustancias anti fúngicas y anti bacterianas, y es frecuentemente utilizado en terrarios de reptiles tropicales húmedos. Las cortezas retienen muy bien la humedad manteniendo el terrario en óptimas condiciones. El único inconveniente sería que hay que desinfectarlo de vez en cuando para evitar que se infecte por bacterias, hongos y otros insectos; Se puede utilizar también en los terrarios un sustrato de hojarasca, evitando el eucalipto y las coníferas, usando hojas de árboles ya que facilitan la retención de humedad además de proporcionarles escondites mejorando así su calidad de vida.


Si tienes reptiles de gran tamaño, el sustrato ideal es el de grava. Es fácil de limpiar y no suelta polvo. Se debería evitar en las iguanas, uromastix o tejús porque suelen ingerirlas frecuentemente afectando seriamente a su salud. Es ideal para acuaterrarios o acuarios para tortugas ya que no ensucian el medio.


El sustrato de musgo es adecuado para terrarios tropicales o de bosque. Estéticamente quedan muy ornamentados y vistosos, al recrear perfectamente el hábitat natural.


También se puede utilizar césped artificial que, aunque no es absorbente, destaca por su fácil limpieza. Este césped le viene muy bien a las crías y neonatos de tortugas y serpientes pequeñas, ya que les facilita el movimiento sin dañarles.

¿Cuál es tu experiencia con los sustratos para terrarios de reptiles? ¿Cuál te ha venido mejor? ¿Qué sustrato evitarías? Nos encantará conocer tu opinión. Además, si quieres algún otro consejo puedes venir a vernos a Mascotalandia Aljarafe, en Sevilla, y te asesoraremos sobre otros aspectos a tener en cuenta para el cuidado y bienestar de tus reptiles.


Los reptiles son unos animales apasionantes, pero una gran responsabilidad. Son animales que requieren cuidados especiales pero, si logramos proporcionarles todo lo que necesitan, lograremos aportarles bienestar y podremos respetar más aún la naturaleza.

Hay que tener en cuenta que el terrario para tu camaleón será su hábitat por lo que os recomendamos que adquiráis un terrario lo más  amplio posible que sea fácil de limpiar, con vegetación adecuada y follaje para que pueda esconderse, donde el reptil pueda caminar y puedas controlar, además, parámetros tan importantes como son la iluminación y la humedad del terrario que tendremos que monitorizar constantemente.

La iluminación y la temperatura son las dos variables que deberemos controlar más frecuentemente. Es importante entender que la temperatura de la habitación en dónde está el terrario va a influir y variar la temperatura y la humedad del terrario, por eso deberemos cuidar que este espacio sea lo más estable posible o al menos conocer las variaciones que se van produciendo para poder realizar los cambios necesarios para adaptar el espacio. Siempre podremos jugar con la temperatura de la habitación y con la potencia del foco calefactor del terrario, aumentando o disminuyéndolos según la época del año.

Los camaleones necesitan unas condiciones especiales que les hacen que no valga únicamente con tener un acuario de cristal. Una de las mayores exigencias para los camaleones es la ventilación, parámetro que prevalece sobre la humedad, por lo que tendremos que tener especial cuidado si queremos mantener una alta humedad en el terrario del camaleón a la vez que una buena ventilación.

El ambiente óptimo para los camaleones es el que tiene una Temperatura comprendida entre 24ºC y 26ºC con una humedad del 70%, parámetros que controlamos incluyendo en nuestro terrario  un termómetro y un higrómetro.


La iluminación del terrario para camaleones.

Los camaleones necesitan un aporte correcto de radiación a través de rayos UVA/UVB por lo que el terrario debe tener una adecuada iluminación en todo momento.

¿Por qué las radiaciones son tan importantes para los camaleones? Estas radiaciones les estimula la producción de vitamina B3, necesaria y fundamental para que tengan huesos sanos y fuertes ya que les ayuda a fijar el calcio a los huesos. Hay que tener en cuenta que cada tipo de camaleón tiene unas necesidades diferentes de radiación UV y que esta radiación ultravioleta únicamente es efectiva a unos 20.30 cm. Por ejemplo, un camaleón de selva húmeda o de montaña tiene menores requerimientos de radiación que los camaleones de sabana, cuyas necesidades son mayores.

Las opciones más acertadas para la iluminación al terrario son los fluorescentes de bajo consumo o tubos fluorescentes de luz diurna. En el mercado encontramos diferentes marcas con diferentes espectros. Lo ideal es incorporar dos tubos, uno de amplio espectro y otro de UVB. Para optimizar las condiciones internas del terrario podemos instalar en un lado del terrario un foco que aumente la temperatura. Un buen truco es utilizar una resistencia de acuario en una cubeta llena de agua, siempre bien protegida y aislada, que nos facilite la evaporación del agua y aumentar así la Humedad Relativa del terrario.


 La humedad del terrario para camaleones.

La humedad es otro de los parámetros más importantes a tener en cuenta a la hora de mantener a nuestro camaleón teniendo en cuenta que la ventilación del terrario prevalece sobre el mismo. El mantenimiento de la humedad en el terrario ayuda a conservar el buen estado de hidratación de la piel de nuestros reptiles y facilita la muda.

Una regla básica es que los terrarios para camaleones deben estar muy ventilados por lo que tenemos que tener especial cuidado en el mantenimiento de la Humedad.

¿Cómo controlamos la humedad en los terrarios? Una forma cómoda y económica de aumentar la Humedad del recinto es pulverizándolo frecuentemente, mejor si es por las mañanas para simular la formación de rocío que tiene lugar en la naturaleza. También podemos echar mano de nebulizadores ultrasónicos que destacan por aumentar la humedad sin afectar la temperatura, evitando así la descompensación de parámetros. También existen goteros, sistemas de lluvia y cascadas de agua que vienen muy bien para el mantenimiento de la Humedad para tu camaleón sobre todo en el caso de los reptiles que no beben de lugares estancados.

Las plantas naturales son buenas aliadas a la hora de mantener la humedad en el interior del  terrario ya que retienen humedad de forma natural y la ventaja de tener este tipo de vegetación es que es fácil de mantener. Si tienes una bandeja inferior con desagüe, no tendrás que preocuparte del drenaje del agua. Asegúrate siempre de que las plantas son compatibles con tu camaleón ya que algunas pueden ser tóxicas o nocivas.

En Mascotalandia Alcalá, en Sevilla, te ofrecemos todo lo necesario para que puedas equipar tu terrario acorde a las exigencias y preferencias de tu camaleón para que lo encuentre lo más parecido posible a su hábitat natural. Ven a conocernos y nuestro equipo te orientará sobre cómo montar tu terrario, cuáles son los cuidados más importantes para tu reptil y la alimentación más adecuada que aseguren en todo momento el bienestar de tu mascota.

 


Las cacatúas son aves psitaciformes que pertenecen a la familia Cacatuidae e incluyen 21 especies diferentes de aves psitaciformes. Las reconocemos fácilmente por su característico penacho de plumas eréctiles. Comparten varias características con los loros como son el pico curvo y el pie zogodáctilo, lo que significa que tiene dos dedos dirigidos hacia delante y otros dos hacia detrás.

Estas aves exóticas son cada vez más valoradas y queridas entre los amantes de las aves. Hoy vamos a hablaros de 10 curiosidades ligadas a las cacatúas.

  1. El nombre de Cacatúa deriva de una palabra malaya para referirse a este tipo de ave. Kaka significa loro y tuwah alude a la imitación de su canto; Otras corrientes aluden al significado Kakak, que significa hermana, y tua que significa vieja. La traducción sería “hermana mayor”.
  1. Son animales diurnos y necesitan la luz del día para poder alimentarse.
  1. Las Cacatúas destacan por ser inteligentes y tener una alta actividad. La cacatúa blanca es la especie más popular como mascota por su especial habilidad para imitar el habla humana, llegando a aprender hasta 50 palabras distintas.
  1. La cacatúa como mascota es un ave con carácter y no dudará en demandar sus cuidados. Al ser aves muy sociables, les encanta que estén con ellas. Si nó reciben una buena atención lo demandan y manifiestan arrancándose las plumas o gritando ostentosamente.
  1. El tamaño medio de las cacatúas es mayor que el de los loros, a excepción de las cacatúas ninfa, que es de pequeño tamaño y la especie más pequeña del grupo.
  1. Las cacatúas se acicalan con mucha frecuencia a lo largo del día. Su glándula uropígea produce una sustancia llamada “aceite de acicalado” que distribuyen por su cuerpo frotándola con su cabeza o plumas. Además, en la zona lumbar tienen unas plumas especializadas que producen “polvo de pulmón” que les ayuda igualmente en el acicalado.
  1. Las cacatúas tienen un sistema de comunicación muy desarrollado. Sus altas vocalizaciones les ayuda a reconocerse entre sí, mantener unida a la bandada, indicar su estado de ánimo y advertir de la defensa de su nido. Según la especie varía número y el tipo de las llamadas. Hay cacatúas silenciosas, como la cacatúa gang gang, y otras que tienen hasta 15 tipos de llamadas diferentes, como la cacatúa fúnebre de pico corto. La cacatúa enlutada golpea con palos las ramas muertas para poder comunicarse a grandes distancias.
  1. Las cacatúas son aves monógamas y pueden permanecer al lado de su pareja durante muchos años pudiendo emparejarse antes de su madurez sexual si ya pertenecen a la misma bandada.
  1. La madurez sexual de la cacatúa es más tardía comparada con otras aves con el objetivo de que los machos y las hembras puedan desarrollar mejor sus habilidades de cría.
  1. Las cacatúas grandes pueden vivir entre 30 y 70 años según la especie. La cacatúa más mayor que ha vivido en cautividad alcanzó los 78 años, se llamaba Cookie,  y vivió en el zoológico Brookfield (Chicago).

Como veréis, las Cacatúas son animales extraordinarios de los que no dejamos de aprender cada día. Su cada vez más alta esperanza de vida hace que si la eliges una como mascota, asumas que es un compromiso a muy largo plazo. Cualquier pregunta acerca de sus cuidados, alimentación u otras curiosidades podéis dirigiros a nuestro equipo experto en animales exóticos que tenemos en Mascotalandia.

¿Qué te ha parecido este artículo? ¿Conoces alguna curiosidad de las cacatúas que quieres compartir con nosotros? Nos encantará conocer tu propia experiencia y vivencias con tu mascota.


Los agapornis, o más conocidos como inseparables, son unas aves originarias de África pertenecientes al género psitaciformes. Estos pequeños loros de gran colorido y cola corta pueden llegar a vivir hasta 15 años y son unos compañeros ideales por su gran inteligencia y la facilidad para aprender trucos nuevos.

Su nombre está relacionado con los fuertes vínculos que tienen con su pareja. El macho y la hembra están continuamente juntos, participando el uno del otro de sus momentos de aseo, higiene y descanso. Este es un factor esencial a tener en cuenta a la hora de criar agapornis en casa.


¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de criar agapornis?

  • Elige siempre dos ejemplares de la misma especie. Cuando tenemos agapornis de especies distintas podemos tener problemas en su descendencia como, por ejemplo, que sean estériles.
  • La pareja de agapornis debe tener como mínimo el año de edad y no existir consanguinidad, es decir, ningún grado de parentesco.
  • Aunque parezca obvio, asegúrate de tener un macho y una hembra. Los machos y hembras de inseparables se diferencian principalmente por su comportamiento ya que su físico es prácticamente idéntico. Los machos suelen regurgitar la comida como una muestra de afecto y las hembras transportan material para hacer el nido bajo sus alas. Aún así, a veces podemos equivocarnos en el sexaje de agapornis por lo que el método más fiable es sexarlos con un análisis de ADN (método recomendado si vas a dedicarte a la cría de agapornis).

¿Qué condiciones son las más adecuadas para la reproducción de los agapornis?

Es a partir del año cuando los agapornis ya están preparados para reproducirse. Para la cría siempre recomendamos crear las parejas nosotros mismos ya que hay que tener en cuenta que aves del mismo sexo pueden formar parejas y por lo tanto no tendrían crías de forma natural.

La jaula debería tener unas medidas aproximadas de 80 cm de ancho, x 60 cm de alto y 50 cm de profundidad. Durante el proceso de cría la jaula tendrá que estar en un lugar fijo y elevado. Evita los cambios continuos de sitio y aléjala de posibles corrientes de aires y cambios bruscos de temperatura. Procura que llegue la luz natural de forma directa. Si quieres favorecer el celo y que la nidada sea más productiva existen vitaminas que se echan en el agua y que favorecen este tipo de comportamientos.

Lo ideal es comenzar con una sola pareja de agapornis para, poco a poco, ir aumentando el número de ejemplares. Hay que tener en cuenta que para la cría de agapornis necesitarás una jaula grande de pájaros. Lo ideal es que se pueda incluir un nido para agapornis, algunos juguetes y accesorios para aves,  un nido para agapornis y que, con todo eso, puedan volar cómodamente por el habitáculo. Los agapornis tienen un fuerte sentimiento paternal por lo que cuanto mayor sea su jaula, menos estresados estarán y mejor será su actividad como padres.

La alimentación es muy importante durante la nidada. Utiliza pienso especial para agapornis o mixturas. Ofréceles frutas y verduras a diario porque les encanta, sobre todo los plátanos, las manzanas, las peras, melón, calabacines, fresas, lechuga, naranjas… sin olvidar aportarles el calcio que necesiten con un bloque de calcio o un jibia o hueso de sepia. La pasta de cría les ayudará a los padres a alimentar a sus crías llegado el momento.

La reproducción de los agapornis es muy fácil de identificar. El macho de agaporni corteja a la hembra ofreciéndola comida y, una vez que a tenido lugar la monta, la hembra pondrá el primer huevo entre el tercer y décimo día de haber sido montada. En total puede poner hasta 6 huevos en los días posteriores.


¿Cómo tiene que ser el nido para los pichones de agaporni?

 Si vas a criar tú mismo a los agapornis, debes limpiar y desinfectar  la jaula previamente a la colocación del nido. Los pichones de agaporni nacerán a los 22-25 días de la puesta y suelen tardar hasta 24 horas en salir completamente del huevo. Se recomienda no ayudarles ni acelerar el proceso ya que durante ese tiempo previo a su eclosión es cuando acaban por absorber todos los nutrientes de la yema.

Para cuando se haya formado la pareja de agapornis, asegúrate de que el nido está correctamente colocado y que el tamaño del nido es el adecuado ya que si el tamaño es demasiado ajustado para los pichones, el nido se ensuciará más frecuentemente y se verá afectada su higiene y salud. Una buena medida de nido es, en tamaño horizontal, de 23 cm de ancho x 14,5 cm de alto y 15,5 cm de profundidad.


La construcción del nido de los agapornis.

Hay varias opciones a la hora de construir el nido: puedes adquirirlo ya fabricado en tiendas de animales especializadas o puedes construirlo a base de hojas de papel, heno, pequeñas ramas ú hojitas, ó virutas de madera. En cualquier caso deberemos añadir en el fondo del nido un material absorbente y mullido, de tamaño grande para que no sea ingerido, que sirva para proteger y dar estabilidad a los huevos a la vez que nos vale para retener los deshechos de los pichones y optimizar la higiene del nido. Los lechos absorbentes para roedores  son una opción ideal para fabricar nidos de agaporni.

Una vez que han nacido los pichones de agaporni sus propios padres se harán cargo de la alimentación y la higiene de los mismos. Para este momento es muy importante que te responsabilices de que tanto los padres como los polluelos tengan agua limpia y fresca a libre disposición. Cuida que todo esté a su gusto sin intervenir demasiado en el normal desarrollo de su vida familiar. Es bueno para ellos que les facilites como alimento pasta de crías de buena calidad y alta en proteínas. Puedes añadir un poco de cáscara de huevo como fuente de calcio y un poco de huevo picado.

Se recomienda no tocar ni mover a los pichones de agaporni durante las primeras 2 semanas de vida. A partir de ahí podrás abrir el nido para alimentarles y domesticarlos, y así conseguir que se acostumbren al trato con humanos y se conviertan en tus mejores amigos. A partir de las 8 semanas de vida los pequeños agapornis ya se independizan de sus padres por lo que hasta ese tiempo lo mejor es que dejes que sean sus progenitores los que les alimenten y tú puedes fomentar el acercamiento acariciándolos unos 30 minutos al día. Una vez se alimenten solos, es el momento de ofrecerles dieta variada para que, poco a poco, se acostumbren a comer alimentos diferentes.

Si tienes cualquier duda, en Mascotalandia Aljarafe podemos aconsejarte sobre qué alimentos son los más adecuados para tu agaporni, qué productos son mejores para mantener su higiene y ampliarte información sobre cómo criar y educar a tu amigo inseparable.


¿Eres un apasionado de los roedores? ¿Acabas de adquirir un pequeño mamífero como mascota? Si tienes un ratón, un hámster, cobayas, ardillas, lirones o un jerbo… ya habrás indagado sobre su comportamiento, elegido un espacio o jaula como habitáculo y ahora estarás pensando en cuál es la alimentación más adecuada para el roedor.

Seguramente te ha llamado la atención por qué los roedores comen “a dos carrillos”. La causa son unas pequeñas bolsas (abazones) situadas en cada una de sus mejillas que les sirve para guardar comida a fin de llevarla hasta donde tienen su despensa y sobrellevar así los periodos de escasez o sobrevivir al invierno.

Las necesidades nutricionales de los roedores  van a depender de su peso vivo, del metabolismo y de la fase de crecimiento en la que se encuentre. En los primeros días de vida su madre les da de mamar pero, como norma general, a la semana ya la madre les acerca alimento sólido. Estos primeros días es aconsejable aportarles abundante comida y que ésta sea de calidad.  Actualmente los alimentos envasados y preparados con formulaciones específicas aseguran que la alimentación de nuestros roedores es la correcta para mantenerles en un estado óptimo de salud y con todas las necesidades cubiertas.

Podemos dividir la alimentación del roedor en dos categorías: dieta verde y dieta seca. Cuanto más seca es la dieta, mayor complemento de agua fresca debemos aportar.  Aproximadamente, por 35 g de alimento, una cobaya necesitará unos 15 cc de agua fresca y limpia. Ambas dietas son buenas y la elección de una ú otra dependerá del tipo de hábitat que tenga nuestra mascota, de los cuidados que nosotros podamos proporcionarles y de la facilidad de acceso para incorporar unos ú otros alimentos.


La dieta seca para roedores suele presentarse como preparados de frutos secos, granos, semillas y pienso compuesto en forma de gránulos, cilindros o pellets. Normalmente está complementada con vitaminas  A, D, E y B2 y sales minerales como magnesio, cobre, cloruro de sodio, sales fosfóricas y cálcica Por lo general suelen incorporar harinas de cereales (hidratos de carbono), semillas oleaginosas (grasa)  y harinas de carne o pescado (proteínas).


Si se opta por la dieta verde para roedores siempre ha de ser fresca y abundante, disminuyendo los requerimientos de agua del roedor ya que gran parte del agua lo están incorporando con la verdura. Este tipo de dieta verde siempre ofrece una mejor calidad de vida al animal ya que aporta de forma natural y directa vitaminas y sales minerales. El inconveniente de la dieta verde para roedores  es que hay que realizar una limpieza diaria del alimento para evitar contaminaciones bacterianas y aparición de hongos saprofitos, además de que no podremos medir exactamente los nutrientes que incorpora a su metabolismo.


Según el tipo de roedor podemos hablar de unas apetencias u otras. Hay que tener en cuenta que los dientes de los roedores son de crecimiento continuo. El heno siempre garantiza el correcto desgaste de los dientes importante a la hora de evitar problemas que comprometan su salud.


¿Qué alimentos son más adecuados para los roedores?

Si tienes un hámster como mascota te interesará saber que las verduras más recomendadas son las espinacas, canónigos, acelgas, calabacines, escarolas, pimientos, guisantes,  hojas de zanahoria… y que debes evitar aquella fruta alta en calorías como las uvas o los plátanos. Al ser omnívoros necesitarán también alguna fuente de proteína animal.

La base de la alimentación de las chinchillas debe ser el heno ya que estos roedores tienen un estómago muy delicado y necesitan un buen aporte de fibra para mantener su aparato digestivo y su metabolismo en condiciones óptimas. Los henos más aconsejables para las chinchillas son los de alfalfa o fleo, y el pienso deberá contener al menos un 20% de fibra. Es necesario suplementar cada día su dieta con verduras de hoja verde y, de forma esporádica, algo de fruta y flores secas.

Las cobayas tienen un estómago y un intestino delicado por lo que su alimentación deberá ser a base de heno pero con una mayor exigencia (alrededor del 70%) ya que es más importante y necesario para garantizar sus funciones vitales. Se recomienda aportar dos veces al día verdura, fruta y un pienso que contenga al menos un 20% de fibra, 3% de grasa y 15% de proteína, vigilando el consumo total para evitar que engorden en exceso.

Los ratones son unos roedores con pocas exigencias de alimentación. Les va muy bien para su metabolismo y salud las verduras, la leche y el queso, sin olvidar que el pienso es un elemento clave para su desarrollo. El único cuidado que debemos tener es evitar el pienso que tiene semillas; Aunque es poco frecuente, las ratas son excelentes mascotas. Inteligentes y sociables, estos animales aprenden muy rápido y son muy obedientes. Existen piensos especiales para ratas que contienen cereales y semillas. También comen frutas,  verduras y, en menor medida, proteínas.

Si tienes una ardilla como mascota sabrás que el pienso es clave en su alimentación. ¿Sabías que les encanta el yogur y el queso fresco? Además es una excelente fuente extra de calcio, muy beneficiosa para ellas. Se aconseja aportar en pequeñas cantidades otros alimentos como la fruta, la verdura y la proteína animal que podemos encontrar en insectos o en el  huevo cocido.

El pienso es el alimento más importante para los jerbos, siempre a base de cereales y semillas. Les encantan las semillas, las hierbas y algunos insectos. De vez en cuando le puedes incorporar frutas y verduras, pero siempre en menor proporción que a los otros roedores.

Ahora ya estáis preparados y preparadas para alimentar correctamente a vuestro amigo roedor. ¿Cuál es el alimento preferido del tuyo? Te animamos a que compartas con nosotros tu experiencia y los gustos de tu pequeña mascota. Todos aprendemos cada día de las nuevas costumbres de estos animales.


Tres productos que son esenciales a la hora de tener un roedor como mascota: el heno, la paja y los lechos. Tan importante es alimentarlo bien como aportarle un hábitat higiénico y saludable que le permita estar siempre aseado.

Hoy hablamos del cuidado de  hurones, conejos y otros roedores como cobayas y hamsters. Para tener estos animales como mascotas hay que saber, antes de nada, que el lecho es un elemento fundamental para configurar el hábitat de los pequeños mamíferos y roedores ya que constituye la higiene de estos animales. Por esto  las jaulas de los roedores deben contener siempre un buen lecho sanitario, absorbente y exento de sustancias nocivas para su salud. Además, los roedores son animales cuyos dientes son de crecimiento continuo, por eso el aporte de heno es fundamental ya no sólo por tratarse de su alimento básico sino también por ayudarles con el desgaste natural de sus dientes.


El tipo de lecho es un factor decisivo a la hora del correcto desarrollo de estos animales, pero… ¿Por qué? ¿Cuáles son las funciones del lecho de los roedores?

  • El lecho conforma el suelo sobre el que caminan los roedores.
  • Es la fuente para hacer sus camas y su lugar de descanso.
  • Les sirve para divertirse y jugar.
  • Les sirve de escondite al poder crear pequeñas cuevas.
  • Absorben la orina, manteniendo el habitáculo del roedor limpio y seco.
  • Cubren los excrementos.
  • Disminuyen el mal olor.

Si ya tienes una jaula para tu roedor, ahora es el momento de elegir qué tipo de sustrato o lecho vas a ponerle. La elección de uno u otro dependerá de lo que más se adecúe a ti y a tu mascota por lo que es necesario conocer las características de los distintos tipos de lechos para poder valorar cuál elegimos.


La viruta clásica para roedores es el lecho higiénico más frecuentemente utilizado en las jaulas. Es el más económico y accesible. Está creada a base de madera natural de pino ó álamo, es decir, a partir de madera blanda. Es bastante absorbente por lo que tu mascota permanecerá seca en todo momento. No tiene aromatizantes así que será necesario renovarlo con cierta frecuencia ya que no disimula, tan bien como otros, los malos olores. Lo ideal sería elegir una viruta con poco polvo, ya que cuanto menos residuos tenga, menos perjudicará las vías respiratorias del roedor.


La viruta aromatizada tiene la ventaja de que lleva incorporada fragancias naturales por lo que refresca el habitáculo y previene los malos olores.


El lecho de madera para roedores está creado a partir de virutas naturales de madera blanda, normalmente de pinos y abetos seleccionados sin resina, libres de polvo y con un alto poder absorbente, por lo que no deja malos olores. Proporcionan un lecho cómodo e higiénico a los roedores, pero el inconveniente que tiene es que hay que sustituirlo frecuentemente si queremos que conserve sus propiedades. Existe un lecho de pulpa de madera cuya principal ventaja es que es súper absorbente, hasta 3 veces su propio volumen.


El lecho de paja es un sustrato 100% natural ideal para mascotas a las que les encanta comer sustrato ya que está hecho a base de hierba no modificada cuyos tallos se han cortados finamente. Es ideal como sustrato de uso frecuente ya que, al absorber desde abajo hacia arriba, la superficie siempre se mantiene seca. Este tipo de lecho está compuesto a base de paja de cereales cuya conformación favorece también la absorción de todo tipo de deyecciones del animal. Conforma un lecho blando y cómodo que, además, al ser digerible, resulta un alimento completo adecuado para satisfacer las necesidades de ingesta diaria de fibra cruda a la vez que les ayuda, cuando roen, a desgastar los dientes de forma natural. También sirve de lecho para roedores recién nacidos. El lecho de paja de trigo es ideal porque no se hincha ni produce obstrucciones, por lo que no compromete la vida del animal.


Otro tipo de lecho es el lecho de cáñamo para roedores, considerado como el mejor sustrato para roedores y el sustrato ideal para las personas alérgicas. Su ph neutro hace que no afecte a las personas alérgicas. Tiene una serie de ventajas que hacen que sea uno de los mejores para los pequeños mamíferos.  Destaca por su gran capacidad de absorción, aproximadamente es 12 veces mayor que la paja y 4 veces la viruta, por lo que con cambiarlo 1 vez a la semana es suficiente. Su estructura porosa hace que este lecho siempre esté continuamente aireado y no genere polvo, controlando mejor que ninguno los malos olores. Es sencillo de limpiar y con poca cantidad tenemos todo el suelo cubierto.


El lecho de maíz es uno de los más agradables para los roedores por su excelente aroma y propiedades. Se caracteriza por ser más pesado que otros lechos  hechos a base de madera blanda o virutas. Esto es una ventaja a la hora de que no se pega tanto ni a las patas ni al pelo del pequeño mamífero, permaneciendo más tiempo dentro de la jaula. Su textura granular hace que los roedores anden sin problemas por la superficie y escarben con mayor facilidad, favoreciendo su instinto natural. Tiene muy buena absorción de los olores manteniendo la jaula limpia durante más tiempo.


El lecho de arena de sílice o celulosa para roedores es un producto natural de superficie porosa, sin olores y con propiedades anti estáticas, ideal para una absorción rápida y completa de las deyecciones del pequeño mamífero (absorbe hasta un 150% más que otros lechos).  Estas propiedades hacen que la bandeja permanezca higiénica y seca durante un largo periodo de tiempo, hasta 1 mes. No es tóxico y tienen propiedades antibacterianas. Pueden usarse como lecho completo o como fondo, es decir, distribuyendo encima otras virutas de madera o paja.


El lecho de papel reciclado para roedores destaca por ser un material que, cuando se humedece, se aglomera, lo que facilita la retirada de residuos. Es un producto ecológico, suave y 100% biodegradable. No contiene aditivos químicos ni produce polvo. No es tan atractivo para escarbar como lo son otros lechos pero el material resultante puede usarse como abono para las plantas o desecharse en el wc.

Como veis, en el mercado hay una gran variedad de lechos. La elección de uno ú otro dependerá de las necesidades particulares de cada persona y roedor. Si necesitas ayuda, en nuestra tienda Mascotalandia Aljarafe te asesoraremos sobre el que más se adecúa a ti y a tu mascota. No dudes en preguntarnos cualquier duda que te surja sobre este tipo de animales. Estaremos encantados de ofrecerte la mejor solución para tu mascota.


La higiene de nuestro acuario es un punto clave a la hora de mantener el agua limpia para que nuestros peces estén sanos y nuestro acuario permanezca libre de algas nocivas. El filtro es un elemento fundamental para tener estas condiciones controladas,  pero…  ¿cómo limpiar el filtro del acuario para que funcione en óptimas condiciones?

Aprender a limpiar el filtro de tu acuario o pecera es importante a la hora de tener el agua purificada y bien oxigenada. Según el modelo de vuestro filtro, el agua realizará un tipo de circuito ú otro pero, por lo general, suele ser el siguiente: el agua siempre entra pasa por una esponja cuya finalidad es la de atrapar y retener las impurezas de mayor diámetro. Posteriormente, atraviesa una capa de carbón activado que es el que se encarga de eliminar las sustancias químicas contaminantes de menor tamaño, las que son invisibles al ojo humano. Después suelen encontrarse unas bolas de material poroso (cerámica) en las que están adheridas unas bacterias beneficiosas que se encargan de la filtración biológica. Tras este recorrido, el agua vuelve al acuario saliendo por un tubo que hace de cascada o chorro con el objetivo de formar corrientes de agua para los peces y generar burbujas para oxigenar el agua. Así se completa cada ciclo.

Hay que tener en cuenta que, cuando se incorporan medicamentos  en el acuario, durante todo el proceso que dura el tratamiento es necesario quitar el carbón del filtro ya que éste retiene las moléculas activas e impide que regresen al agua, evitando el efecto deseado del medicamento.


¿Qué signos me indican que debo limpiar el filtro de mi acuario? Si ves que ha disminuido el flujo del agua o que el agua está sucia, puede ser buen momento. Lo normal es una frecuencia de una vez al mes, pero cada acuario puede requerir un ritmo distinto según la cantidad de peces y plantas que tenga.

Lo más cómodo es preparar dos cubos de agua, uno vacío y otro con agua sin cloro. El uso de jabón, desinfectantes o detergentes está contraindicado ya que dejan muchos residuos en el agua, es tóxico para los peces  y afectan negativamente a las bacterias beneficiosas.

Es importante desconectar  el filtro y sacarlo del acuario con mucho cuidado para no mojar el cable. Lo primero que hay que hacer es dejar que el filtro suelte toda el agua dentro del cubo. Utilizando siempre agua del acuario en el cubo del filtro, limpiamos la primera carga que es el perlón. Una vez en el cubo hay que sacar el cesto de las cargas. Este suele estar bastante sucio por lo que a veces suele costar limpiar esta primera capa. Los canutillos se limpian por fricción, aclarándolos posteriormente con abundantemente agua.

La esponja gruesa es la que más se ensucia de todas las cargas ya que es la que ha absorbido toda la suciedad de mayor tamaño. Lo normal es que suelte bastantes deshechos. En este paso el agua suele estar más sucia. En el caso de las esponjas reutilizables, hay que sacarla y lavarla con abundante agua sin cloro, previamente separada del acuario.

El recipiente del filtro es lo que llamamos “caja del filtro” y ha de limpiarse de la misma manera que la esponja antes de introducirla de nuevo,  cuidando de que no queden restos ni de residuos ni de algas que se han podido instaurar durante el proceso de filtrado del agua. La caja se desmonta y se limpia de forma que el agua de arrastre lo vertemos también sobre el agua sucia del cubo.

Es muy importante limpiar la hélice del motor cada vez que limpiamos el filtro ya que, si nó, se acabará atascando, tendrá menos potencia y producirá algunos ruidos. Para ello basta con darle varios pequeños enjuagues. Hay algunos tipos de filtros en los que no nos es fácil llegar al motor. Un truco muy útil es utilizar un bastoncillo para poder acceder a una mayor superficie del motor. También tenemos filtros de mayor calidad, como filtros exteriores, que tienen un motor y una hélice más grandes y potentes que no precisan de una limpieza tan frecuente ya que se ensucian más lentamente.

Si utilizas esponjas desechables, basta con colocar una esponja nueva. Si usas esponjas reutilizables, debes tener en cuenta que tienen una vida útil limitada y que, tras varios usos, deben ser reemplazadas por una esponja nueva. El carbón activado debe reemplazarse en cada limpieza ya que con el uso pierde eficacia y es un material que no se puede limpiar.

Una vez aclarados todos los elementos del filtro por separado, con agua del acuario, hay que terminar de enjuagar la cesta del filtro sin ser necesario limpiarlo en exceso. Basta con enjuagarla para que pueda albergar las bacterias. Únicamente en casos especiales, cuando el filtro se llena de trozos de conchas de caracol, algas o plantas, si habría que limpiarlo más a fondo.

Una vez listas todas las piezas, montamos el motor en el filtro y el resto de los elementos en el orden inverso al que comenzamos a desmontarlo. Las cargas deben ir siempre en su orden. Primero va la canastilla. En los filtros en los que el agua sale de abajo hacia arriba, ponemos primero los canutillos ya que son los que menos suciedad tienen y nunca tendrán la suficiente suciedad como para atascar el filtro y que se frene el agua. Después vendría la esponja ya que si la pusiéramos justo pegada a la parte inferior del filtro, éste se iría saturando por la gran cantidad de suciedad retenida. La última carga, la superior, es el perlón. Una vez encajado todo bien lo colocamos en el acuario con sus pestañas o ventosas para evitar problemas de anclaje.

La colocación del filtro será en línea recta o ligeramente inclinado hacia el agua del acuario por si se desborda para que el agua vaya al acuario. Antes de comprobar el funcionamiento del filtro hay que llenarlo de agua. Si nó podría estropearse ya que los filtros están pensados para trabajar con agua y no sin agua. Una vez enchufado el filtro, notaremos un sonido característico debido a que está cogiendo aire, pero se irá normalizando a medida que vaya funcionando y soltando todo el aire de dentro.

Ahora el agua saldrá más limpia y con más potencia que antes de haberlo limpiado. No olvides recargar el nivel del agua del acuario en el caso de que haya quedado un poco bajo.

Para cualquier duda acerca de la limpieza del filtro o del mantenimiento del acuario puedes dirigirte a nuestras tiendas de mascotas en Sevilla. El equipo de Mascotalandia Aljarafe, experto en cuidados animales, te asesorará sobre la mejor manera de mantener la salud de tus peces.


¿Qué son esas manchas verdes que aparecen en los cristales de nuestro acuario? Hoy hablamos de las algas que suelen aparecen en el acuario y la forma de evitar que sigan creciendo, ya que de lo contrario se convertirán en un problema para el mantenimiento de nuestros peces.

Las medidas más frecuentes para mantener limpio nuestro acuario van desde hacer cambios frecuentes del agua, introducir peces “chupones” comedores de algas o caracoles hasta utilizar productos anti algas o limpiar los cristales con un imán. Por desgracia estos sistemas no terminan de controlar bien el problema y lo único que conseguimos es retrasar el crecimiento de las algas.

Con la llegada de nuevos peces y plantas acuáticas es frecuente introducir nuevas esporas de algas al acuario. Estas nuevas proliferaciones empeoran la calidad del agua y es la principal causa de que su multiplicación sea cada vez más rápida y descontrolada. Entonces, ¿cómo evitar las algas en nuestro acuario?

Hay que tener claro que nuestro objetivo va a ser controlar el crecimiento de las algas del acuario y no eliminar las algas por completo.  Cuanto más controlados tengamos determinados parámetros del agua, mejor será nuestro control sobre el medio acuático ya que optimizaremos la relación correcta de nutrientes y el correcto desarrollo de las plantas del acuario.

Vamos a analizar con vosotros los diferentes parámetros que van a  influir en la aparición de algas.


Relación de nutrientes presentes en el agua.

Los valores bajos y constantes de nutrientes nos ayudan a mantener el acuario en buenas condiciones ya que, en el hábitat natural de los peces, estos nutrientes se encuentran muy diluidos y, por lo tanto, en concentraciones muy por debajo de las presentes en el acuario. Cuanto menor concentración de nutrientes tengamos y más constantes sean, mejor se encontrarán nuestras plantas.  Para ello debemos tener un número de peces pequeños y alimentarlos una vez al día.

La relación de nutrientes del agua del acuario debe ser adecuada y viene determinado por el equilibrio entre los nitratos (NO3) y los fosfatos (PO4), que normalmente suele ser de 10:1. Esta relación puede verse afectada por varios factores, de manera que cuando varía esta relación comienzan a proliferar las algas. El tipo de alga que aparezca en el acuario dependerá de qué valor tengamos alterado.


Desarrollo adecuado de las plantas acuáticas.

Si os fijáis, un acuario que tiene plantas sanas y bien desarrolladas apenas tiene algas. Esto quiere decir a que entre ellas existe una competencia por los nutrientes por lo que si se desarrolla una, no se desarrolla la otra. A las plantas no les gustan las altas concentraciones de nutrientes, por lo que si nos basamos en este aspecto y favorecemos el bienestar de nuestras plantas acuáticas, éstas al ser seres superiores, prevalecerán y dominarán el hábitat.

Para que las plantas crezcan de forma adecuada necesitan una buena concentración de CO2. El CO2  es un factor esencial en el desarrollo de la fotosíntesis y nos ayuda a bajar el ph, siendo además muy molesto para las algas. Cuando un acuario tiene bajo el CO2 es cuando suelen aparecer problemas de algas. Además, la cantidad de luz del acuario es importante para que las plantas puedas desarrollar sus funciones. Entre 5,5 w por litro de agua sería suficiente.

¿Qué algas son las más frecuentes en nuestro acuario?


Las algas más conocidas son las de punto verde. Podrás identificarles porque se localizan en los cristales del acuario y en la superficie de las hojas de las plantas. Suelen aparecer como un punteado de diferentes tamaños y son muy difíciles de quitar y controlar. Aparecen en desequilibrios de NO3/PO4, bien por un exceso de NO3  o por un defecto de PO4. ¿Cómo evitamos la aparición de algas punto verde sobre el cristal? Podemos cambiar, cada dos días, el 25% del agua para evitar cambios bruscos hasta disminuir los valores de NO3 añadiendo después de los cambios de agua, PO3.


Otras algas muy frecuente son las algas filamentosas verdes. Al contrario que las de punto verde, aparecen cuando el desequilibro NO3/PO4 está a favor del PO4 (desequilibrio a la derecha), bien por un exceso de fosfatos o un defecto de nitratos. Para controlar la proliferación de algas filamentosas realizaremos cambios de agua a fin de disminuir los fosfatos, siempre sifoneando la grava del acuario en cada cambio de agua y añadiendo posteriormente nitrato potásico al medio. Recomendamos no dar alimento a los peces rico en fosfatos sino suministrar alimento seco bajo en fosfatos una vez al día.


Las algas que aparecen en suspensión o flotando en la superficie del agua de nuestro acuario son las algas unicelulares y son las responsables del color verde del agua. Suelen aparecer por la luz solar, el exceso de nutrientes, la falta de plantas de crecimiento rápido o la aparición de amoniaco o sin ciclar. Al contrario que con las algas anteriores, los cambios continuos de agua ralentizan el ciclado y favorecen su proliferación.  ¿Cómo acabamos con las algas unicelulares? Un buen método, pero costoso, es filtrar el agua con filtros UV, pero existen otros métodos también eficaces como sería evitar la exposición solar durante 5 días tapando el acuario o usar ramas de sauce, ya que éste consume mucho más NH3 que las plantas acuáticas y, al tener ácido acetil salicílico, inhibe las algas unicelulares. Si introducimos plantas de crecimiento rápido favoreceremos la adsorción de nutrientes directamente sobre el agua, no de la graba como suelen hacer.


Las algas más difíciles de eliminar en el acuario son las algas rojas, que suelen ser de color negro o gris. Aparecen tanto en forma de césped de baja o mediana altura, como alga enredada o forma de pelo, debido a una ausencia de CO2, en aguas duras y alcalinas, por exceso de hierro, exceso(o en carencia) de fosfatos y por desequilibrios de Ca/Mg. ¿Cómo podemos eliminar las algas rojas del acuario? Lo más recomendado es realizar cambios de agua y añadir nitrato potásico (1g/200l), incrementar los niveles de CO2, incluso desinfectar las plantas afectadas con agua oxigenada sabiendo que no es nocivo para los peces a razón de 10 ml cada 100 l. También se pueden sacar las plantas, introducirlas en un cubo con abundante agua y añadir agua oxigenada removiendo durante 15 minutos para luego enjuagarlas bien.


Las algas menos peligrosas son las algas marrones. Se encuentran entre la grava y el cristal inferior, zona donde suele acumularse la materia orgánica en descomposición. Aparecen en los acuarios recién montados normalmente por una iluminación deficiente. ¿Cómo eliminamos las algas marrones?  Aumentar los niveles de luz del acuario con su posterior retirada manual, suele ser suficiente.

¿Cuál es tu experiencia en el mantenimiento del acuario? ¿Has logrado controlar las algas de forma adecuada? Si quieres que te asesoremos sobre el cuidado de los peces y el montaje de tu acuario te esperamos en Mascotalandia Aljarafe. Nuestro equipo de expertos está a tu disposición para resolver cualquier tipo de duda que tengas.


Los cuidados básicos del gato comienzan por una buena alimentación y una correcta desparasitación. Un gato libre de parásitos es un felino sano y fuerte pero… ¿cómo saber si mi gato tiene parásitos?

El signo más frecuente de infección parasitaria es el propio parásito que normalmente encontramos en las heces. Podemos ver el parásito entero, en forma de “gusanos” redondos o planos, incluso ver segmentos disgregados similares a escamas blancas.

Los síntomas de un gato parasitado varían con el tipo de parásito, pero en términos generales son los siguientes: vómitos, diarrea, pérdida de peso, falta de apetito, disminución del brillo del pelo, retraso en el crecimiento, sangre en heces producida por la irritación intestinal y distensión abdominal debido a los gases que producen los propios parásitos.

Si tu gato está apagado, demasiado tranquilo, ves que le falta brillo en el pelo o se le cae en exceso, tal vez esté infectado por parásitos. Podemos diferenciar dos tipos de parásitos: los parásitos externos como pulgas y garrapatas, que son fácilmente visibles por el ojo humano y te serán fáciles de identificar; y los parásitos internos, que se alojan normalmente en el intestino, pero que también puede hacerlo en otros órganos como el pulmón, el hígado, incluso en la conjuntiva ocular.

Los parásitos internos que podemos encontrar en el gato son gusanos redondos (nematodos) y gusanos planos (cestodos y tenias). Podemos destacar especies de parásitos como Dipylidium (son las conocidas como lombrices o solitarias), Ancylostoma, Ascáridos (tienen la complicación de que son muy resistentes a los tratamientos y se contagian fácilmente a las personas), Coccidios, Giardias…

Recordamos que antes de vacunar a un gato, éste debe estar correctamente desparasitado. Envía una muestra de heces a veterinario para valorar si tu felino está en condiciones óptimas o no. Un análisis de heces podrá evidenciar el microorganismo ante el que estamos y nos ayudará a proporcionar a nuestro gato el tratamiento correcto.

La prevención es el mejor remedio para acabar con los parásitos en los gatos. Aunque tu gato no salga de casa, ten en cuenta que nosotros los propietarios sí que lo hacemos, por lo que con nosotros traemos ya no sólo pulgas en las suelas de los zapatos y ropa, sino también huevos o larvas que contactan directamente con nuestro gato. Por eso es importante seguir una pauta y una rutina a la hora de desparasitar a un gato, tanto esté ya parasitado y no lo sepamos como si es por prevención.

Normalmente, la desparasitación que aplicamos a los gatos nos sirve para eliminar de su sistema digestivo  o del pelo los distintos tipos de parásitos, incluso para evitar que los adquieran. ¿Qué pautas seguiremos para mantener a nuestro gato correctamente desparasitado?


Champús especiales para gatos.

La higiene del gato es muy importante para mantener sano a nuestro animal y, como mecanismo de prevención básico, los baños a base de champús o aceites esenciales son muy útiles cuando el gato vive en un ambiente poco parasitado. Estos baños son eficaces cuando el gato está infestado de pulgas y lo queremos utilizar como complemento a una limpieza previa del animal. No lo recomendaríamos como método de desparasitación propiamente dicho.


Desparasitación externa a base de pipetas o spot-on.

El método más frecuente hoy en día para efectuar una buena desparasitación externa en el gato son las conocidas pipetas. Son muy cómodas y fáciles de aplicar. El líquido de la pipeta se aplica en el dorso del animal, en la zona de la cruz, ya que es la zona en la que ellos mismos no pueden acceder ni manipular. Basta con separar un mechón de pelo y verterlo directamente sobre la piel. Aconsejamos repetirlo en varias zonas del dorso. El principio activo de la pipeta se redistribuirá por todo el cuerpo del animal y se absorberá. Normalmente no deberías bañar al gato en las 48 horas anteriores y posteriores de la aplicación de la pipeta antiparasitaria.


Collares antiparasitarios para gatos.

Estos collares están cubiertos por insecticida. Son cada día menos utilizados, pero son una buena alternativa ya que actúan por contacto con el parásito directo.  Tiene la ventaja de que la protección puede durar hasta 10-12 semanas, pero poco a poco van perdiendo eficacia.


Pastillas y comprimidos para gatos.

La desparasitación interna es muy importante durante los primeros meses de vida del gatito. En un alto porcentaje los gatos nacen parasitados, muchos contagiados desde el vientre materno.  Aconsejamos desparasitar internamente a los gatos una vez al mes durante los primeros meses de vida ya que es cuando es más vulnerable a este tipo de infecciones. Normalmente se utiliza un antiparasitario en pasta antihelmíntica vía oral para facilitar la administración del mismo. Estas formulaciones son especiales para edades mínimas ya que los comprimidos para adultos pueden ser tóxicos para ellos. Después, una vez cada tres meses es una buena frecuencia de desparasitación, siempre teniendo en cuenta el peso de gato.

Por salud y para tu tranquilidad y la de tu gato, lo ideal es acudir a un veterinario y seguir un calendario de desparasitación concreto según la zona en la que vivas. Cada medicamento veterinario tiene una dosificación diferente, por lo que siempre es conveniente acudir a un veterinario o especialista que te oriente sobre la forma correcta de administrar ese antiparasitario. Por ejemplo, los gatos no se dejan desparasitar fácilmente por lo que os aconsejamos que cuando vayáis a administrarle la pastilla antiparasitaria vía oral, para evitar que el gato la escupa, lo mejor es esperar a que el gato esté tranquilo y colocar la pastilla al final de la garganta, cerrando posteriormente la boca y masajeando suavemente la garganta para facilitar el movimiento de deglución y que el gato la trague.

Compartir el entorno con un animal es una responsabilidad, así que recuerda que cualquier acción que hagamos puede comprometer la salud del animal y la nuestra propia. A través del juego y el contacto directo podemos infestar de parásitos a nuestro animal de compañía.

En Mascotalandia Aljarafe estamos comprometidos con la salud y el bienestar animal, por eso encontrarás productos recomendados por Veterinarios, de calidad y eficacia contrastada, para desparasitar a tu mascota y mantenerla fuerte y sana.


¿Quién no se ha quedado horas y horas observando el aseo de un gato? Los gatos son animales muy limpios por naturaleza y emplean gran parte del día a su aseo personal, una media de 3 horas y media al día. Colaborar en la higiene de nuestro gato es una buena oportunidad para estrechar lazos y mejorar su confianza en nosotros. Si vas a participar de la higiene de tu gato te recomendamos que lo hagas con una rutina fijada para que se acostumbre. Siéntate a su lado y acarícialo.

Es muy importante que nuestro felino esté cuidado. Un pelaje sano le sirve al gato de protección contra agentes externos. En circunstancias normales, el gato sano se lame el pelaje quitándose los pelos muertos con la superficie rugosa de su lengua. Un problema muy común derivado de este aseo personal es que los pelos pueden formar una bola de pelo en el estómago, lo que afecta tanto al apetito como a la salud del animal.

Durante la muda es cuando los gatos pierden más pelo, aún así es conveniente asear al gato durante todas las épocas del año para mantenerlo limpio y detectar cualquier tipo de parásitos externos  que podrían provocar un exceso de rascado.

La buena noticia es que los gatos no necesitan mucho nuestra ayuda ya que ellos mismos se asean frecuentemente. Para los felinos, el momento del aseo es un ritual pero, si participas en esta actividad, seguramente lo disfrutaréis los dos.


¿Qué elementos y pautas generales necesitamos para mantener una correcta higiene de nuestro gato?

 Un cepillo suave es fundamental para eliminar los pelos muertos en todos los gatos, sobre todo en las razas de pelo largo.

  • Hay que usar el cepillo con cuidado y sin presionar en exceso para evitar arrancar pelos vivos.
  • Para las razas de gatos de pelo corto lo ideal es utilizar cepillos de cerda. Si quieres que tu gato luzca de una forma especial siempre recomendamos dar el acabado final con una gamuza de piel, seda o terciopelo. Estos pequeños trucos son muy utilizados por los propietarios que exhiben a sus gatos en exposiciones.
  • Después del cepillado, el algodón es muy útil para la limpieza de las orejas del gato, siempre pasándolo suavemente por la parte externa del pabellón auditivo. Nunca lo introduzcas más allá de dónde no se ve. También lo podemos utilizar para limpiar alrededor de los ojos y la nariz. Un gato correctamente aseado lo podréis notar en el brillo de sus ojos. Deberán estar libres de residuos, claros y brillantes. Igualmente, el hocico debe estar limpio y los dientes sin placa.
  • La encía de un gato sano debe ser rosada. Hay productos especiales de higiene bucal para gatos. En el mercado tenemos desde snaks que eliminan la placa dental hasta cepillos y pasta de dientes para gatos. Con cepillarle los dientes una vez a la semana será más que suficiente.
  • El corte de uñas debe realizarse con tenacillas de veterinario, cuidando en todo momento no cortar en exceso ya que pueden romperse algunos capilares sanguíneos y provocar alguna hemorragia. Hay que cuidar de no tocar la parte rosada de dentro de la uña, lo que llamamos el hiponiquio.
  • Los baños son un buen complemento para los gatos que pasan tiempo fuera de casa. Hay champús y acondicionadores especiales para gatos adecuados al ph de su piel.
  • Utiliza malta para gatos. La malta es una pasta compuesta por cereales previamente hidratados, grasas y aceites vegetales cuya función es ayudar a la evacuación de las bolas de pelo del estómago mejorando así la digestión del felino y evitando otro tipo de infecciones, obstrucciones intestinales y estreñimiento… asegurando una correcta función inmunológica y microflora intestinal.
  • Una correcta higiene no puede pasar sin un mantenimiento adecuado del arenero. Recomendamos limpiar la bandeja de la arena del gato con abundante agua y retirar todos los restos y excrementos presentes siempre que sea necesario.
  • La cama del gato no requiere especiales cuidados. Únicamente deberá estar en un lugar tranquilo, alejado de su cama y arenero, y debe de ser confortable.

Vamos a ver ahora las diferencias que existen entre los cuidados que requieren los gatos de pelo largo frente a los de pelo corto:


La higiene de los gatos de pelo largo.

Las razas de gatos de pelo largo, como son el Persa, Himalayo ó Angora, deberían cepillarse regularmente. Requieren un aseo diario para evitar el enmarañado de sus pelajes.

Podemos elegir entre una gran variedad de accesorios para gatos como son peines de dientes separados, peines de metal  con dientes rotatorios,  peines metálicos, cepillos suaves para quitar pelos muertos, cepillos de cerdas de alambre o de nylon, cepillos de pura cerda, tenacillas en guillotina…

Tenemos unos trucos para que tu gato de pelo largo luzca en su máximo esplendor: puedes aplicar unos polvos especiales sobre su pelaje para darle “cuerpo”, zona por zona, mezclándolos siempre muy bien con tus manos y cepillándolo con un cepillo de cerdas. Procura que no quede ningún rastro de polvo en el pelaje y verás lo saludable que luce tu gato.


La higiene de los gatos de pelo corto.

Los gatos de pelo corto, como son el Burmés, el Siamés o el Europeo,  han de cepillarse y peinarse siguiendo la dirección del pelo, siempre de la cabeza a la cola. Aprovecha estos momentos de cuidados de tu gato para detectar pulgas ú otros parásitos externos. Puedes usar un peine de dientes finos para aislar la piel y mejorar así tu visibilidad.

Los accesorios que recomendamos para la higiene de los gatos de pelo corto van desde cepillos de goma, cepillos de cerda para limpieza en general y guantes de cerdas hasta los peines metálicos para detectar pulgas y tenacillas para las uñas.

Para la limpieza de la cara podemos usar un algodón o una solución salina débil, presionando ligeramente alrededor de la nariz, ojos y orejas.

El cepillo de goma es de gran utilidad para el pelo corto ya que no rasca la piel, pero hay que usarlo con suavidad para no desprender en exceso la capa interna del pelo.

Hay propietarios de gatos, sobre todos los que los arreglan para exposiciones, que completan esta higiene con un abrillantado especial. Basta con usar un guante abrillantador para gatos, de terciopelo por un lado y de gamuza por el otro, o con una tela de seda. ¡El resultado es espectacular!

Una buena alternativa para los gatos que no toleran muy bien el agua son los baños de salvado, indicados especialmente para los gatos de pelo corto. Son muy efectivos  para eliminar el exceso de grasa y la suciedad del pelaje sin tener que usar agua y champú. Basta con calentar 0,5-1 kg de salvado  en el horno a 150ºC. Coloca al tu gato sobre un papel de periódico y masajea el pelo con el salvado, evitando en todo momento los ojos y la nariz. A continuación cepilla concienzudamente para quitar el salvado. Recuerda que este método no es muy adecuado para las razas de pelo largo ya que su largo pelo se enmarañaría.

¿Cuál es tu experiencia con tu gato? ¿Tienes algún truco que quieras compartir con nosotros? Como veis, la higiene del gato es un tema apasionante. Te animamos a que participas de sus rituales de higiene. Ya verás como vuestra relación se estrecha aún más.